Ir a Eurovisión buscando buena música es como ir de putas buscando el amor, una perdida de tiempo alejada de la realidad musical de cada país y que tristemente año tras año decae el nivel de sus participantes pasando a ser un festival político y de alianzas entre países.

Este año ademas ha tocado aguantar un timo de los gordos con un intruso entre nosotros que deja entrever la gran organización que hay detrás de todo esto.

Pero no todo es malo, por suerte este año no fue un ‘triunfito’ y han dado a conocer a alguien que personalmente me cae muy bien y que cuenta con toda una carrera profesional a sus espaldas, ademas, Daniel Diges fue candidato en nuestro blog en época de elección cuando nadie daba un duro por el y muchos españoles temblábamos con el posible ridículo de Karmele, que de haber ido a Oslo, habría comprado solamente el billete de ida aunque ello nos costara un conflicto internacional. Ver completo »